jueves, 30 de septiembre de 2010

Nuevo caso de discriminación, maltrato y deportación injustificada desde España

Seguramente, algunos de ustedes recordarán el relato de mi amiga, que fue deportada de España, durante una simple parada de un par de horas mientras esperaba el avión a su destino final (Alemania). En ese momento, además cree este blog para presentar estos casos, y aquí hoy me ha llegado otro, aún más fuerte que el anterior.

Yo Carolina Díaz Carvajal Ciudadana Chilena, con Fecha 23 de Septiembre de 2010, paso a describir la situación que me sucedió en el aeropuerto de Barajas, Madrid, España junto a mis dos hijos menores de edad, el día 22 de Septiembre de 2010. Los nombres de mis hijos los ocultare por respeto a ellos.

Al llegar al Aeropuerto de Barajas a las 13:40 hora de España, Procedente desde Chile, se nos hizo pasar a la policía, lugar donde me pidieron Pasaportes y carta de invitación, los documentos que yo exhibí, fueron los respectivos pasaportes, el dinero que llevaba, además de la invitación a la Boda de mis sobrinos a realizarse en la Ciudad de San Sebastián. Cabe destacar que tenia pasajes confirmados de vuelta para el día 9 de Noviembre de 2010.

Sin Mayores explicaciones y sin ser escuchadas las explicaciones mías, nos llevaron a mí y a mis hijos a una sala donde esperamos aproximadamente 1 hora. Luego me llamaron a explicar el motivo de nuestro viaje, pero más que explicación era una declaración escrita, a la cual ellos solo respondían con burlas y sarcasmo, en todo momento los policías mantuvieron una actitud vejatoria y discriminatoria hacia nuestra persona.

Después de estar sometidos a ese interrogatorio, esperamos nuevamente en esa sala a que interrogaran al resto de las personas allí detenidas, esto se extendió por aproximadamente otra hora más, a esas alturas mis hijos no habían comido ni bebido liquido alguno, violando los derechos fundamentales e internacionales del niño.

Transcurridas ya dos horas y media desde nuestro arribo a Madrid, nos llevaron por unas escaleras angostas y oscuras, a mí y a mis hijos, mi hija iba delante de mí y mi pequeño de 9 años detrás mío subiendo en total unos 5 pisos sin tener certeza e información alguna de lo que nos pasaría, el daño sicológico ya estaba hecho.

Llegamos a otra sala a esperar, en aquel lugar deprimente y oscuro se encontraban alrededor de unas 20 personas de distintas partes del mundo, ahí nos dijeron que alrededor de las 5:00 pm hora de España llegaría una persona que vende tarjetas para hacer llamadas, cosa que nunca ocurrió, existían allí tres teléfonos públicos que no paraban de ser ocupados con llamadas provenientes del exterior, existían también dos baños Insalubres, además de camarotes donde se supone que pernoctaba la gente que aun no devolvían. La policía no daba informaciones, es decir en resumidas cuentas estábamos Detenidos e Incomunicados. Los niños aun no comían nada desde la mañana, así es que decidí pedirles algo de comer para los niños, solo entonces les trajeron un yogurt, mientras la carga emocional y física ya empezaba a desesperarme.

En las afueras del aeropuerto esperaban por mí, y mis hijos, mi prima Angélica Cortes, con residencia en Madrid, ella averiguo donde yo me encontraba y logro comunicarse conmigo a través de los teléfonos que allí existían, le conté la situación para que informara a mi familia en Chile de lo que sucedía.

Cerca de las 7:00 pm hora de España me hicieron firmar sin otra opción unas Notificaciones llevadas por una abogada de nacionalidad española en la que se nos comunicaba que seriamos devueltos a nuestro lugar de origen en el vuelo de las 10:00 pm, sin más explicaciones la decisión ya estaba tomada por el juez de turno, aduciendo Razones que son identificadas en nuestro pasaporte con las letras E y G de un listado.

Una vez informados de esta situación fuimos llevados, escoltados por policías y caminando a través de la losa del aeropuerto a abordar el avión que nos llevaría de regreso, siendo ingresados por la puerta trasera del avión a vista y paciencia de todos los demás pasajeros como si fuésemos delincuentes comunes, con nuestras pertenencias envueltas en bolsas de basura.

Además de señalar que vivimos una situación de represión y discriminación jamás imaginada, no tuvieron respeto ni consideración por tratar con niños, el trato dado por las autoridades policiales españolas fue en todo momento denostante, y racista.

No se nos permitió comunicación con el exterior hasta pasadas las horas pertinentes para poder realizar alguna gestión con nuestra Embajada.

En nuestra estadía en suelo español o en la zona aeroportuaria, solo recibimos malos tratos y vejaciones.

Es todo lo que tengo que declarar y jurar.

Me gustaria saber que prohibicion de tiempo tengo para volver a intentar mi sueño de volver a ver a mi familia

de antemano Gracias

Como ven, esta chilena necesita información sobre la prohibición para entrar a España (o a Europa). Y apoyo para superar el mal trato recibido en España.